ELOGIO DE LA GUERRA El papel de los conflictos bélicos en el desarrollo científico-tecnológico y el cambio social Fernando Pasquín Agero
Todas las guerras son malas. Jamás hubo una buena. La guerra es la peor situación que puede afrontar una sociedad. Es la concentración de las mayores catástrofes que puede crear y sufrir el ser humano. Sin excepción. Sin embargo, muchos de los avances científicos, sociales, tecnológicos e incluso legales que se han ido dando a lo largo de la historia, son efectos colaterales de descubrimientos debidos a conflictos bélicos, resultando claves para la evolución de la sociedad tal y como hoy la conocemos. - Fernando Pasquín Agero-
En un mundo cada vez más convulso en el que la rivalidad geopolítica vuelve a ocupar un lugar central en la política internacional y en tiempos en que la palabra "guerra" provoca rechazo inmediato y casi unánime, Fernando Pasquín Agero nos invita a reflexionar sobre el impacto histórico de los conflictos armados y los efectos colaterales positivos, que, paradójicamente, han generado. Pasquín Agero no propone en absoluto una defensa moral de la guerra sino que expone cómo los conflictos bélicos han sido uno de los mayores motores incómodos del progreso, obligando a las sociedades a innovar, reorganizarse y transformar sus estructuras: desde la medicina y la ciencia, la logística y los avances tecnológicos hasta las leyes y el Derecho Internacional. La presión extrema de los conflictos ha concentrado recursos, talento y urgencia de tal manera que ha impulsado avances y descubrimientos que en tiempos de paz, podrían haber tardado décadas en desarrollarse. A lo largo de los capítulos aborda los avances y mejoras en distintos campos como la investigación, la industria, la economía, la sanidad, la arquitectura y el derecho con una gran cantidad de ejemplos históricos documentados que van desde la cirugía plástica nacida en la Primera Guerra Mundial hasta la invención del microondas a partir de investigaciones sobre radares militares. La moderna enfermería, la aviación a reacción, la criptografía contemporánea que hoy sostiene la seguridad digital y el comercio electrónico, las cámaras digitales de nuestros teléfonos móviles o el desarrollo de la energía nuclear figuran como herederos directos del esfuerzo bélico.
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario