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Llega la edición integral de Los hijos del topo de Alejandro Jodorowsky
REUNIDA POR FIN EN UN SOLO VOLUMEN, LA SECUELA DEL ACID WESTERN QUE CIMENTÓ LA CARRERA INTERNACIONAL DE ALEJANDRO JODOROWSKY EN 1970.
«UNA RARÍSIMA OBRA MAESTRA»,
THE NEW YORK TIMES.
UNA PIEZA DE CULTO IMPRESCINDIBLE, JODOROWSKY EN ESTADO PURO: UNA OBRA DE ARTE SUNTUOSA, VISCERAL, SALVAJE, MÁGICA, GAMBERRA, BRUTA Y EXCEPCIONAL
En el árido y salvaje oeste, el Topo fue un bandido que, al abrir las puertas de su corazón se convirtió en un santo que hizo grandes milagros. Tuvo dos hijos de dos mujeres diferentes: Caín, que nunca ha perdonado a su padre, y que quiere saciar su sed de venganza, asesinando a su hermano Abel. En un oeste brutal y preñado de misticismo, todo aquel que se cruce en sus caminos se convertirá en víctima colateral. Los hijos del Topo es una trilogía única que bebe de los ingredientes más característicos del universo Jodorowsky —misticismo, surrealismo, budismo, erotismo, sangre, ritos iniciáticos, culto psicodélico— y cuya puesta en género como puro wéstern está al servicio de profundas consideraciones
filosóficas y espirituales.

Fecha publicación: 26 de febrero de 2026
Alejandro Jodorowsky nació en Tocopilla, Chile, en 1929. Tarólogo, terapeuta, escritor, actor, guionista de cómics (El Incal, La casta de los Metabarones o Los hijos del Topo), director de teatro y de cine de culto (El topo o Santa sangre), ha creado dos técnicas terapéuticas, la psicomagia y la psicogenealogía, que han revolucionado la psicoterapia en numerosos países. La psicogenealogía sirvió de base para su novela Donde mejor canta un pájaro , y la psicomagia fue utilizada por Jodorowsky en la ficción El niño del jueves negro. Tanto su autobiografía, La danza de la realidad, como Psicomagia desarrollan y explican estas dos técnicas. Otros libros del autor son Cabaret místico, Las ansias carnívoras de la nada, Evangelios para sanar, Teatro sin fin, Metagenealogía, La vida es un cuento y dos libros que dedica al estudio y aplicación terapéutica del Tarot: La vía del Tarot, escrito junto a Marianne Costa, y Yo, el Tarot.
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El París de los genios también fue el París de ellas. Ahora toca contarlo bien "París en femenino" de Ángel Esteban. A la venta el 4 de marzo | |
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A finales del siglo XIX y en la primera mitad del XX París congregó a artistas e intelectuales, pero cuando se habla de la Belle époque y de la vanguardia posterior en el período de entreguerras apenas hay nombres de mujeres. ¿Existieron? Existieron, pero la historia las relegó a los márgenes. Fueron multitud, y su protagonismo no se limitó a crear obras maestras, ni siquiera a inventar salones literarios, dirigir editoriales, revistas o periódicos. En muchas ocasiones fueron también las que financiaron, animaron, sacaron del anonimato, descubrieron, difundieron, amaron y odiaron a los escritores hombres. Este libro trata de remover o incluso agitar el canon de la literatura occidental para agregar luz en la ciudad que ya la tiene por méritos propios, pero que la crítica y los géneros biográficos siempre han enfocado en función de la vida y la producción literaria de los hombres. Recuperar estas figuras no es un gesto de corrección, sino un acto de justicia literaria: ampliar el relato para comprender, por fin, cómo se construyó realmente la modernidad. | |
Ángel Esteban (Zaragoza, 1963) es Catedrático de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Granada, donde coordina el Máster en Estudios Latinoamericanos. Es miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. Ha sido profesor invitado en más de 30 universidades europeas, americanas y asiáticas, y ha publicado más de 80 libros sobre literatura entre los que destacan: Gabo y Fidel: el paisaje de una amistad (2004), De Gabo a Mario: la estirpe del boom (2009) o El escritor en su paraíso: 30 grandes autores que fueron bibliotecarios (2014). Sus obras han tenido traducciones al francés, inglés, polaco, chino, japonés, coreano, turco y portugués. |
Era todo el mismo hueco, el nuevo trabajo de Eider Rodríguez, Premio Llibreter 2024 por Material de construcción y Premios Euskadi de Literatura y Euskadi de Plata 2018 por Un corazón demasiado grande.
«La buena literatura desvela, y eso hace Eider Rodríguez: ponernos delante del espejo a través de un intenso recorrido por las sombras de nuestro tiempo. Leerla es conocernos, y alivia y duele».
Elvira Navarro
La autora estará disponible para entrevistas el 5 y 6 de marzo Barcelona y el 12 y 13 de marzo Madrid
En Era todo el mismo hueco, Eider Rodríguez trabaja con una imagen insistente —el hueco, la cavidad, la hendidura— para hablar de aquello que se abre (o se quiebra) en la vida cotidiana: un matrimonio que ya no encaja del todo, una amistad que se deshilacha, una convivencia que se vuelve representación, un cuerpo que enferma, un deseo que irrumpe como una grieta. Los relatos avanzan desde situaciones reconocibles hacia zonas incómodas, donde la estabilidad se revela frágil y la intimidad, lejos de ser un refugio, se convierte en un terreno de tensión y de pregunta.
Los personajes se mueven en espacios fronterizos y provisionales: una playa en plena canícula donde el cuerpo reclama una verdad distinta, una ruina ocupada por dos adolescentes como “palacio” improvisado, un agujero excavado bajo una casa como promesa de expansión y como secreto, una cena “perfecta” donde todo parece estar colocado para ser mirado, una isla turística donde lo ligero convive con una ansiedad soterrada, y un hogar convertido en antesala de la muerte y en lugar de despedida. En todos los casos, Rodríguez observa cómo se negocian —con torpeza, con rabia, con humor negro, con lucidez— los pactos afectivos y los papeles asignados: qué significa “cuidar”, “amar”, “desear”, “ser normal”, “estar bien”.
La escritura se fija en lo mínimo (un gesto, una frase, un objeto fuera de lugar) para ir abriendo capas: debajo de la superficie domesticada aparecen la vergüenza, la competitividad íntima, la violencia latente, la necesidad de control, el miedo a la decadencia del cuerpo, y también una búsqueda obstinada de contacto con lo real. A menudo esa búsqueda se formula como un “thriller” de lo cotidiano: los personajes no siempre saben qué desean o qué temen, pero sienten que algo se mueve bajo sus pies, como si la vida “normal” estuviera construida sobre un terreno inestable.

Publicación: 5 de marzo de 2026.
LOS RELATOS UNO A UNO
“Canícula” arranca desde un malestar crónico y una vida doméstica asfixiante, en la que incluso el ruido del perro o la falta de intimidad se vuelven síntomas. A partir de ahí, la protagonista se deja arrastrar hacia una experiencia física —sol, mar, cuerpo— impulsada por un “médico” que prescribe reconexión con los sentidos. El encuentro con Román, en una playa nudista, abre una grieta donde el deseo aparece ligado a la curiosidad, a la humillación, a la necesidad de verdad y también a una forma extraña de vitalidad.
“Mares y ruinas” sigue a dos amigas adolescentes que ocupan una casa a medio construir —casi solo cimientos— y la convierten en un lugar propio con recursos precarios e imaginación, como si habitaran un territorio provisional que solo existe mientras ellas lo sostienen. Años después, el regreso revela que ese espacio ya ha sido “terminado” por otros: lo que fue ruina y promesa aparece domesticado, privatizado, convertido en otra cosa.
“El agujero” lleva al extremo la imagen central del libro: una pareja empieza a perforar el suelo de su vivienda para ganar espacio bajo tierra. El proyecto tiene algo de trance, de secreto, de trabajo obsesivo y también de fantasía compartida (el hueco como ánfora, como refugio, como lugar para bailar y excitarse a escondidas). La excavación reorganiza la vida, el tiempo, los turnos, la confianza: lo que parece expansión es también un descenso, una forma de exponer las fisuras en la pareja y en el propio relato de “vida ordenada”.
“Corazón de pato” sitúa a una narradora —escritora invitada— en la casa de una familia que encarna una perfección inquietante: éxito, corrección, entusiasmo identitario, hospitalidad impecable. La cena temática, el detalle gourmet (los “corazones de pato”) y el despliegue de complicidad funcionan como puesta en escena. Bajo esa superficie, el relato indaga en las tensiones de clase, en la competitividad entre familias, en el deseo de ser aceptada y en el malestar que producen las relaciones cuando se vuelven exhibición y examen permanente.
“Lecciones de buceo” se desarrolla en una isla donde todo parece ligero y turístico, pero la protagonista queda aislada por una lesión (el peroné roto, la posibilidad de cirugía, la dependencia) y, desde esa inmovilidad, se intensifica la crisis de pareja y la comparación constante con otros vínculos “mejores”. En paralelo, la noticia del rescate en una cueva inundada atraviesa la narración como metáfora insistente: entrar en lo oscuro, atravesar pasos angostos, aprender a respirar donde no se puede.
“El cráter” acompaña a Nekane en el cuidado de Fani, su pareja, en un proceso de enfermedad y despedida en casa. El relato reconstruye una vida compartida hecha de pactos, silencios, armisticios familiares y lealtades, hasta llegar a la intimidad final del cuidado —la presencia, el cuerpo, el gesto mínimo— como lugar donde se decide qué significa querer a alguien “sin retenerlo”. En su trasfondo, el hallazgo de un obús en la playa abre otra cavidad simbólica: un agujero en la normalidad que obliga a mirar de frente el miedo, la fragilidad y lo irreversible.
«Sentía un gran deseo de volver a escribir relatos. Es en este género donde encuentro la intensidad y la fuerza transformadora de la literatura. La ficción es el lugar que necesito para poder contar historias, y las historias de ficción son el instrumento con el que más consigo asomarme a la tensión que rodea a la verdad. Los personajes de estos cuentos se nos presentan en sus rutinas diarias. Cotidianidad que he intentado narrar a la manera de un thriller. La mayoría de ellos apenas saben qué es lo que desean y qué es lo que temen, y es en esa disforia que son atrapados por la ansiedad. Sin embargo, luchan por parecer normales y solventes en un mundo que, bajo ese inmenso y brillante césped artificial, está en avanzado estado de descomposición».
Eider Rodríguez
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Esclavos, reyes y guerreros: un retrato coral del mundo vikingo | |
La Editorial Espasa publica el 4 de marzo 24 horas en la vida de un vikingo, obra de Kirsten Wolf, una de las principales especialistas internacionales en la cultura y literatura medieval del mundo. Mediante las historias de veinticuatro personajes, el lector abre una ventana al mundo nórdico para descubrir la sociedad, las creencias y el modo de vida de una de las culturas más representadas de la historia.
Lejos de focalizarse exclusivamente en las batallas, la obra explora y narra la vida cotidiana entre los años 800 y 1100 a través de veinticuatro personajes de distintas condiciones y orígenes sociales —desde una esclava, un campesino o un rey, hasta un tallador de runas— para mostrar las dinámicas y jerarquías que gobernaban su mundo. Además, muchos de estos relatos están basados en hechos reales y figuras históricas, como la historia del rey Hakon el Bueno o la hija de Erik el Rojo, Freydís Eiríksdóttir. |
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Nos complace enviaros información sobre la nueva y esperada novela de Eduardo Mendoza, La intriga del funeral inconveniente, que llegará a las librerías el próximo 8 de abril.
Miércoles 8 de abril: Publicación de la novela y encuentro del autor con la Prensa.
En La intriga del funeral inconveniente, Eduardo Mendoza despliega una vez más su inconfundible mezcla de sátira, absurdo y lucidez moral para construir una disparatada trama detectivesca en la que el verdadero misterio es comprender por qué nadie quiere que la verdad salga a la luz. Barcelona vuelve a ser el escenario privilegiado de esta comedia humana tan hilarante como implacable.
La novela llegará a las librerías el 8 de abril, fecha en la que el autor mantendrá un encuentro con la prensa. Próximamente se facilitará más información.
Giuseppe Caputo vuelve con su tercera novela La frontera encantada donde reafirma las bases de una poética propia entre la memoria y la imaginación, en la que explora la herida social y el deseo en su novela más íntima.
«Giuseppe Caputo escribe sobre los vínculos más íntimos y las soledades urbanas como un aventurero en nuevos mundos, en busca de un lenguaje propio para narrar el presente. Es un poeta y un narrador de la ternura y la sordidez: lo admiro profundamente».
Mariana Enríquez
El autor estará disponible para entrevistas en Barcelona el 3 de marzo y en Madrid el 5 de marzo
En la literatura de Giuseppe Caputo, violencia y ternura confluyen, y lo hermoso, a menudo, puede verse atravesado por lo terrible. Con sus dos primeras novelas, Un mundo huérfano y Estrella madre, el colombiano ha sentado las bases de una poética propia que, ligada a la fantasía, al humor, al dolor y a la provocación, se sostiene gracias a una combinación, poco frecuente, de ambición, audacia y talento. Ambas obras se inscriben en el plano de la ficción, del que Caputo ahora, en parte, se aleja con La frontera encantada , una novela escrita entre la memoria y la imaginación: un territorio liminar donde ciertas distinciones se difuminan. Hay algo de juego, dice el autor, en una obra que surge del archivo personal: un dibujo realizado en la infancia, una escena tallada en la memoria, una expresión repetida hasta el cansancio o un hechizo que, lanzado frente a un espejo, traza una frontera social en el rostro.

Publicación: 26 de febrero de 2026.
LA OBRA
En Barranquilla, un niño es partido en dos por su abuela. 'Un lado de tu cara es distinguido, y el otro es vulgar', le dice la mujer ante el espejo, mientras con un dedo traza una línea que, desde la frente hasta la barbilla, recorre el rostro extrañado de su nieto. Como un encantamiento, estas palabras lo introducen en la vergüenza social y un mundo de jerarquías y aspiraciones donde la pobreza se desdeña y mediacara plebeya es más que suficiente para sentirse acomplejado. La abuela intenta que el lado distinguido del niño reluzca y, para mantener vivo el hechizo, castiga la vulgaridad y coarta cualquier muestra de espontaneidad infantil. Pero cuando la casa se sume en una crisis económica que provoca el quiebre mental del padre y desencadena su trastorno bipolar, la procedencia humilde que la abuela insiste en ocultar se revela de maneras insospechadas e hilarantes.
Una habitación repleta de jaulas de mirlas, el suelo de la casa cubierto de tierra, los estallidos del padre, su mirada desorbitada y el sueño delirante de un puente entre Colombia e Italia, junto a las reprimendas de la abuela, empeñada en sostener una impostura, son algunos de los fragmentos de una memoria, la del narrador, que comienza con el hechizo de infancia, un suceso fundacional que se proyecta, zigzagueando, hacia la juventud y la adultez. El complejo de inferioridad enlaza con la mirada escandalizada de la familia ante sus gestos desafiantes de marica, y también, con tantas ofensas oídas en la niñez que reverberan, años más tarde, en un pacto de amistad desigual, en las fantasías adolescentes o en las primeras experiencias sexuales. De la Barranquilla natal a Bogotá, y de allí a Iowa, la suya es una historia del deseo en la que hay amantes, sexo, reencuentros y un erotismo que puede ser sórdido, tierno o reproducir la violencia y el miedo que crecen a la sombra del encantamiento y la herida acomplejada.
Es un tiempo deseante, difícil, nos dice el narrador, y es entonces cuando, a orillas de un río, un loco le ofrece que escoja una visión: lo más hermoso o lo más terrible. Porque ésta es también la historia de esa visión y de una búsqueda: la que lleva del nudo familiar al extravío y, finalmente, al goce, a la libertad y a la alegría del cuerpo.
Sergio del Molino regresa a librerías tras su aclamada Los alemanes (Premio Alfaguara de novela 2024) con La hija, una monumental novela que aborda en una ficción deslumbrante la historia casi desconocida de Rosario Weiss, oculta tras la larga sombra del genio español más importante de los últimos trescientos años: Francisco de Goya.
Sergio del Molino vuelve a tratar en La hija desde una perspectiva diferente el rol de la paternidad, pero también el papel de los creadores artísticos y literarios en la sociedad; cómo se construye libremente (si eso es posible) la identidad y si se puede recuperar una vez perdida o sepultada por la historia. Del Molino aborda en La hija la fascinante vida de la pintora Rosario Weiss, oculta e invisibilizada hasta hace muy poco, mientras nos hace testigos de una época convulsa e históricamente apasionante.
«Sergio del Molino mira donde nadie mira y por eso ve lo que nadie ve.
Y lo cuenta con trazo de escritor grande».
Iñaki Gabilondo

El autor estará disponible para entrevistas el 4 y 5 de marzo en Madrid,
el 9 y 10 de marzo en Zaragoza y el 19 de marzo en Barcelona
Juan Antonio Rascón llega a París en 1878 para ver unos cuadros de Goya que resultan ser las pinturas negras de la quinta madrileña del artista. Al examinarlas, vuelve a él la memoria de Rosario Weiss, de quien estuvo enamorado en su juventud. La joven creció junto a Goya y aprendió de él, pero por encima de todo, fue la hija que lo acompañó hasta sus últimos días; sin embargo, tras la muerte del pintor, quedó relegada durante décadas, borrada tanto por su condición de mujer como por la voluntad colectiva de conservar intacto el mito goyesco.
Más de un siglo después, el escritor Sergio del Molino contempla el autorretrato de Weiss en el Museo del Prado y, haciendo uso de la máxima libertad que permite la ficción, repara los hilos que la historia se empeñó en romper, al tiempo que reconstruye una época convulsa de la historia política y cultural de España. En ese proceso, ilumina el singular papel del creador y deja al descubierto la maniobra que expulsó a Rosario del relato. La hija devuelve su identidad a una artista excepcional que nunca debió perder el centro de su propia vida.
La crítica ha dicho:
Sobre el autor:
«Del Molino usa la primera persona del singular de una manera que no es muy habitual en español, y menos todavía en España: no para hacer un personaje de sí mismo, ni para dar doctrina, ni para ejercer una halagadora impostura, sino para contar lo que es, lo que hace, lo que le gusta, lo que se le pasa por la cabeza, lo que le provoca sarcasmo o ternura, el tono de su vida, su amor por su familia y por su ocio».
Antonio Muñoz Molina, Babelia
«Da gusto encontrar que un joven novelista vuelve a saber que una novela histórica se sostiene no sobre ideas sino sobre vidas creíbles».
José María Pozuelo Yvancos, ABC
«En el caso de Del Molino la escritura siempre es un trampolín sobre la anécdota para alcanzar a trascenderla».
Elena Hevia, El Periódico
«Sergio del Molino es un escritor excelente, me parece que es uno de los escritores más brillantes de mi generación y que realiza unas indagaciones de una honestidad brutal, con una mezcla de crudeza y de ternura que me interesa mucho».
Andrés Neuman
«Me fascina esa amalgama de erudición y latido, esa miscelánea de conocimientos y vibración, esa revoltura de ansiedades presentes y huellas del pasado, que son los ingredientes perfectos para construir una novela grande».
Mercedes Corbillón, La Voz de Galicia