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ISBN: 978-84-940985-6-7
272 páginas • PVP: 18,5€
«Se veía como el secretario general de ciertos movimientos
subversivos que buscaban establecer nuevas formas de sensibilización.»
—Leonard Cohen |
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Alexander Trocchi
La
insurrección invisible
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Assata Shakur
Una
autobiografía
Esta autobiografía
intensamente personal y política desmiente la temible imagen de Assata
proyectada por los medios de comunicación y el Estado. Con ingenio y candor,
relata las experiencias que la llevaron a una vida de activismo, retratando
las virtudes, flaquezas y disolución final de los grupos revolucionarios
negros y blancos a manos de agentes del gobierno. Una notable contribución a
la literatura negra estadounidense, que ya ocupa un lugar junto a la
Autobiografía de Malcolm X y a las obras de Maya Angelou.
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Joseph Roth
El
Anticristo
Sin duda la más
extraña y misteriosa de las obras de Joseph Roth, El Anticristo ha desconcertado durante
mucho tiempo, incluso a sus más fieles devotos. Un híbrido vertiginoso entre
la novela, el ensayo y la memoria, escrito mientras Roth estaba en el exilio
alemán tras el ascenso del nazismo. El
Anticristo no tiene tanto que ver con la religión como con la
desintegración moral del mundo moderno. Es, ante todo, un alegato moral
contra la barbarie de una modernidad industrial y deshumanizante.
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Henry D. Thoreau
El
Diario (1837-1861)
Los ritmos y
revelaciones de los largos paseos de Thoreau en El Diario inspiraron la fluidez y el
resplandor de su prosa poética. En esta obra se aprecia en toda su plenitud
la constante contemplación del autor de los ciclos, pautas y conexiones de la
naturaleza, su fascinación por la luna, los pájaros, las bayas y, claro está,
por la naturaleza humana con su estilo filosófico y arrebatadamente lírico.
Una edición soberbia y excepcionalmente accesible de una obra maestra de la
literatura estadounidense.
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Céleste Albaret
Monsieur
Proust
Céleste Albaret
trabajó en casa de Proust como ama de llaves, mensajera, amiga y enfermera
los últimos nueve años de su vida en los que, ya gravemente enfermo,
escribiría En busca del
tiempo perdido. Pero fue mucho más que una mera sirvienta: su
sensibilidad, su innata inteligencia y el enorme cariño y devoción que sintió
por él la hicieron su única confidente, su acompañante más próxima y un
testigo de excepción. Estas memorias nos revelan un Proust humano, entrañable
y cotidiano que de no ser por ella, jamás hubiéramos conocido.
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