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Marzo de 2013
Karl y Anna
LEONHARD FRANK
Una obra breve e intensa, en la que se ponen en juego
conceptos tan universales como la guerra, la identidad, el amor y la verdad.
Una joya recuperada de la literatura europea de principios del siglo XX.
En plena Primera Guerra Mundial, Richard, el marido de Anna,
sobrevive y trabaja con Karl durante meses en un campo de prisioneros
siberiano. Día tras día, para hacer más llevadera su situación, le narra a su
inseparable compañero cada detalle, esencial o sin importancia, de su pasada
vida con Anna, a la que añora continuamente. La situación de desamparo, las
vívidas evocaciones de Richard, la nostalgia de un amor verdadero lograrán al
fin que Karl se enamore de esa imagen femenina que con el tiempo ha adquirido
para él rasgos cada vez más reales, con sus texturas y olores, con sus deseos
y anhelos; una imagen que lo impulsa también, al fin, a vivir y renacer tras
el desastre.
El azar separará a ambos amigos, y Karl huirá hacia Alemania para
conocer al fin a Anna y hacerse pasar por su marido, sirviéndose de su
parecido físico con Richard y de las terribles inseguridades provocadas por
la guerra.
¿Engaño o verdad más alta que la verdad? Es ésta una narración que
huye de términos como verosimilitud y mentira y consigue que una historia de
amor sea también una novela filosófica; una novela que se sirve de muchos de
los recursos del teatro del barroco para tejer no una historia de confusiones
y apariencias sino una profunda reflexión, emocionante por momentos, sobre el
poder consolador y renovador del amor y el poder incontestable de las
palabras.
Colección El Pasaje de los Panoramas / 14× 21,5 cm / 112 páginas /
14,50 ? / Traducción de Elena Sánchez / 978-84-15217-42-8
Leonhard Frank (Würzburg, 1882 -
Múnich, 1961). De origen humilde, llevó a cabo múltiples trabajos: mecánico,
chófer, pintor de edificios, celador de hospital. Gracias a su talento para
la pintura estudió Bellas Artes durante seis años en Múnich y en 1910 se
instaló en Berlín. Humanista, pacifista y antifascista, llevado por la
exaltación de la bohemia de Múnich y más tarde por la efervescencia
intelectual y artística de Berlín, Frank creyó siempre en el poder
transformador de la literatura.
Durante la Primera Guerra Mundial se exilió a
Suiza. Sus primeros trabajos literarios vieron la luz en este periodo. En
1918 volvió a Alemania, convencido ya de dedicar su vida a la escritura, que
le proporcionaría premios tan prestigiosos como el Theodor Fontane o el
Kleist.
Su novela Karl y Anna obtuvo un gigantesco
éxito internacional, se convertiría en una obra de teatro representada en
salas de todo el mundo e incluso Hollywood se inspiraría en ella para la
película Desire Me, en cuya dirección participó George Cuckor. A
pesar de esto, en 1933 se prohibieron y quemaron todos sus libros en
Alemania. Se exilió entonces de nuevo: primero a Suiza, luego a Francia
(donde fue hecho prisionero tres veces) y, más tarde, a Portugal y Estados
Unidos.
Tras diecisiete años de exilio, regresó a un país
en ruinas. Y ya en 1952 publicó una reveladora novela en la que el
protagonista se confunde con el propio escritor, un texto clave que da voz a
sus sentimientos y percepciones en esa dura Alemania de postguerra. Se trata
de la fundamental Links wo das Hertz ist [A la izquierda, donde está el
corazón], que Errata naturae publicará próximamente.
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