Querida lectora, querido lector:
Antes de saber leer, todos tuvimos un libro así: pasábamos las páginas, mirábamos los dibujos e imaginábamos lo que decían las letras.
Hay un libro que nos devuelve a ese momento. Su alfabeto no se parece a ningún otro conocido. Aparecen plantas que nunca han existido. Mujeres que se bañan en extraños estanques conectados por tubos. Mapas de cielos que nadie reconoce.
Se dice que un emperador pagó una fortuna por él. Los mejores criptógrafos del siglo XX, los mismos que descifraron los códigos de la Segunda Guerra Mundial, se rindieron ante sus páginas. Hoy lo intentan las inteligencias artificiales, sin éxito. Frente a él, el experto y el niño que todavía no sabe leer están en igualdad de condiciones. |