Editorial Alrevés publica Cocido madrileño, la quinta entrega del Universo Loizaga, una novela de intriga política y humor que lleva a un profesor de Filosofía bilbaíno hasta las entrañas del Congreso de los Diputados para investigar una conspiración contra la democracia. Madrid, enero de 2020. España acaba de estrenar un Gobierno de coalición y, mientras las tensiones políticas se multiplican, alguien parece estar preparando algo mucho más grave que una crisis parlamentaria: una operación clandestina destinada a alterar el orden constitucional. Para descubrir quién mueve los hilos de esta conspiración, un misterioso personaje de las más altas esferas del Estado recurre a un investigador tan improbable como peculiar: Loizaga, un profesor de Filosofía de Bilbao, republicano, amante de la buena mesa y poco amigo de las autoridades. Su misión será infiltrarse en el Congreso de los Diputados y averiguar qué se está cocinando en los despachos del poder. Para conseguirlo tendrá que adoptar una doble identidad: durante el día trabajará como camarero en el bar del Congreso y, fuera de sus muros, se hará pasar por un excéntrico marqués alojado en una lujosa suite del hotel Palace. Pero lo que comienza como una investigación sobre una conspiración política se complicará a medida que Loizaga se adentre en un mundo de intereses económicos, ambiciones personales, secretos y personajes dispuestos a cualquier cosa por conservar o conquistar el poder. Y mientras todo esto sucede, una amenaza inesperada empieza a extenderse por el mundo: un nuevo coronavirus que pronto cambiará para siempre la vida de millones de personas. Una sátira sobre el poder, la política y quienes mueven los hilos Con Cocido madrileño, José Francisco Alonso construye una novela que combina intriga, humor y crítica social para adentrarse en los entresijos del poder político y económico. A través de la mirada irreverente de Loizaga, el lector descubre un Madrid donde las apariencias, las influencias y el dinero pueden resultar tan importantes como las decisiones que se toman en las instituciones. El autor juega con los contrastes: un profesor republicano convertido en marqués, un amante de la Filosofía obligado a ejercer de camarero y un ciudadano corriente que termina investigando una posible conspiración contra el sistema democrático. La novela plantea, desde la ficción y la ironía, preguntas sobre la fragilidad de las instituciones, los intereses que condicionan la política y el papel de quienes ejercen su influencia lejos de los focos. La llegada de la pandemia: cuando la realidad trastoca todos los planes Uno de los elementos más singulares de Cocido madrileño es su ambientación en los primeros meses de 2020. Mientras Loizaga investiga los movimientos de quienes pretenden alterar el orden político, las noticias sobre un virus desconocido empiezan a ocupar titulares y conversaciones. Lo que inicialmente parece un problema lejano acaba convirtiéndose en una crisis sanitaria de dimensiones históricas. La novela recupera la atmósfera de aquellas semanas de incertidumbre, cuando España todavía desconocía hasta qué punto estaba a punto de cambiar su vida cotidiana. La irrupción de la COVID-19 añade así una dimensión inesperada a la intriga y enfrenta las ambiciones de los poderosos con una realidad que escapa a su control. Loizaga, un detective que piensa antes de actuar Lejos de los investigadores convencionales de la novela negra, Loizaga es un profesor de Filosofía que utiliza la observación, la lógica, la curiosidad y una considerable dosis de ironía para enfrentarse a los misterios que se cruzan en su camino. Su personalidad, sus reflexiones sobre la sociedad y su pasión por la gastronomía son algunas de las señas de identidad de una serie que ha ido construyendo su propio universo narrativo. Cocido madrileño es la quinta novela del Universo Loizaga, formado también por Pisto a la bilbaína, Milhojas de jamón, Café cortado y Bacalao de Bilbao, todas publicadas por Editorial Alrevés |