Mucho más que la ambición rubia | |||||||
100 años del nacimiento de Marilyn Monroe | |||||||
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Norma Jeane Mortenson, quien adoptaría el nombre artístico de Marilyn Monroe, nació el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles, California, y creció en un entorno marcado por el abandono, el orfanato y múltiples hogares de acogida antes de convertirse en un ícono global del cine y la cultura pop. Conocida por sus emblemáticos papeles en películas como “Niagara” (1953) o “Con faldas y a lo loco” (1959), Monroe proyectó la imagen de la rubia explosiva en una década marcada por la sofisticación discográfica del star system, recaudando más de 200 millones en taquilla durante su carrera en los años 50 y principios de los 60. Pero detrás del mito dorado existía una mujer que también luchó contra traumas personales, turbulencias emocionales y una búsqueda constante de identidad. Aunque el mundo la veía como símbolo sexual, su sensibilidad la llevó a involucrarse con causas progresistas. Fue activista por los derechos civiles, fundadora del Hollywood Committee for a Sane Nuclear Policy e incluso delegada en un caucus demócrata estatal, reflejando una faceta ideológica rara vez resaltada. Por desgracia murió joven, ya que tenía solo 36 años cuando fue encontrada sin vida en el dormitorio de su casa de Brentwood, California, por su ama de llaves, Eunice Murray. La versión oficial señala que fue un suicidio, voluntario o accidental, pero hay quien piensa que a Marilyn Monroe la asesinaron. Cuando se cumplen 100 años de su nacimiento, podemos aprovechar para conocer mejor a este mito en el libro de Nadja Beinert y Claudia Beinert, “Marilyn Monroe y las estrellas de Hollywood”. |


