Jornadas de “No hay muerte para el que ama”
organizado por la asociación “Concilyarte”
en la SGAE de Valencia.
Con motivo
de las jornadas organizadas por la asociación cultural “Concilyarte” se
celebraron los días 19 y 20 de Noviembre en el salón de actos de la SGAE
(Sociedad general de autores y editores) de Valencia, sendas charlas y
recitales bajo el lema “No hay muerte para el que ama”.
El pasado
Lunes 19 de Noviembre a las 19 horas de la tarde la presentadora del evento
resultó ser Gloria de Frutos, y en su magnífico rol de conductora sedujo al
público con su naturalidad habitual presentando a los intervinientes que
fueron: Juan Ballester, que defendió su discurso sobre “la muerte y la ley”.
María José pastor, que le siguió por orden de intervención, María citó una
selección personal de poemas de la historia con trasfondo de la muerte. La
tesis de Rafael Correcher, que fue el tercero en pronunciarse, fue “Miguel
Hernández, solidaridad y trascendencia”, y disfrutamos de sus bellas palabras
que evocaron de manera magistral la figura del gran poeta de Orihuela. Para
cerrar el evento, Sara Juárez brilló con suma delicadeza al ofrecernos su
particular recital de poemas.
La segunda
jornada, el día 20 de Noviembre, comenzó con Sara Juárez dando lectura a un
poema y siendo acompañada al piano por Daniel Machancoses, ambos, completamente
entrelazados, y enmarcados por la belleza de un salón que ha recogido eventos
memorables, registraron verdaderas cotas de poesía que podía respirarse. En
esta ocasión, la gala fue presentada por la poeta Mila Villanueva que hizo
alarde de su erudición y simpatía en sus labores, la genial poeta gallega y
difusora de la cultura galaico-portuguesa dio paso a la intervención de Pilar
Verdú, poeta e integrante de “Polimnia” que nos habló en su turno de “Lorca, el
pulso herido”. Pilar intentó encontrar en la obra y figura de Lorca toda
semejanza con la muerte, que era el tema de estas jornadas, y consiguió hacer
de su testimonio un entretenido y lúcido estudio.
Vicente
Gallego, ganador del premio Loewe entre otros, y miembro de honor de la
asociación “Concilyarte” tuvo a bien encargarse de la ponencia que da nombre a
las jornadas, así, en su turno de “No hay muerte para el que ama” sobrecogió a
propios y extraños con palabras de calado filosófico-dogmático. El poeta
valenciano describió una creencia en la que no existe la particularidad de las
cosas sino que todo forma parte de un todo que parece equilibrarse con la
primacía del amor. Toda su intervención, tan metafísica como trascendente,
puesto que era protagonista en las conversaciones posteriores, estuvo
impregnada de filosofía zen, que parece ser, es la nueva vertiente poética de
este genial creador.
Machancoses
remató la velada interpretando magistralmente el famoso “Claro de Luna” de
Beethoven, un mágico cierre que clausuró con la dulzura precisa estas
formidables jornadas de charlas sobre la muerte.
La Asociación Concilyarte está formada por varios poetas, una
narradora, un diseñador gráfico, un músico, una actriz y una fotógrafa. Su
objetivo es ensamblar las diferentes artes, culturas y lenguas. Además de eso, Concilyarte está en contacto con otras asociaciones con el fin
de celebrar actos comunes, tales como: La República de las Letras de
Pontevedra, La Casa de Galicia de Madrid, la Casa de América de Madrid,
diversos centros gallegos de todo el mundo, el Grupo Polimnia 222 de Valencia,
el Colectivo Ramón Llull de Valencia y un largo etcétera.
Conciliar, compartir,
difundir y honrar, ojalá sean el lema para muchas futuras asociaciones
culturales, verbos que vinculan y engrandecen a cualquier ser humano, sea
artista o no.
José
Antonio Olmedo López-Amor

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