Nos complace presentaros una novedad fascinante de nuestra colección Ático Historia. Se trata deBreve historia de Bizancio,deJohn Julius Norwich, la historia completa del Imperio romano de Oriente de la mano del maestro absoluto de la historia narrativa.
Un recorrido detallado por la historia del Imperio bizantino, desde la fundación de Constantinopla bajo Constantino el Grande hasta la caída final de la ciudad frente a los otomanos en 1453, centrado en las figuras de sus emperadores y los conflictos que definieron su existencia.
Bizancio no surgió de la nada, fue el legado vivo de Roma. Al mudar su corazón a Constantinopla, la Nueva Roma, el Imperio romano logró lo imposible: sobrevivir y dominar desde el Este, con su legado jurídico y político intacto. La identidad del imperio se forjó mediante una fusión de cuerpo romano, mente griega y alma mística oriental. Aunque mantuvo la ley de Roma, el imperio adoptó el griego como lengua oficial. Esta mezcla única permitió la supervivencia de un estado que unía el rigor administrativo con la fe profunda.
Bizancio fue el baluarte de la cristiandad que protegió a Europa de las invasiones de persas y ejércitos árabes. Sin su resistencia milenaria, la lengua y la religión de Occidente habrían sido alteradas de forma irreconocible. Su papel como escudo permitió que el resto del continente europeo se desarrollara bajo su sombra protectora. El cristianismo fue la fe de Bizancio y también su tormento. Al convertirse en religión oficial forjó su identidad, pero desató guerras de ideas y una ruptura que partió a la cristiandad en dos. Bizancio no solo detuvo a persas, ávaros y búlgaros, además del avance del islam, sino que también fue el escudo que separaba el caos de la civilización. Su grandeza residió en la transformación de sus enemigos en ciudadanos, tejiendo un mosaico de culturas, lenguas y fe.
Constantinopla no fue solo la capital de un imperio. Fue el corazón de un coloso que aunque perdía tierras, ganaba después batallas para alzarse de sus cenizas y reinventarse una y otra vez. Su caída supuso el fin de un imperio milenario y el triunfo del Islam desencadenó un éxodo de sabios hacia Occidente que sembró la semilla del Renacimiento y transformó a Europa.
John Julius Norwich(1929-2018) fue un autor de más de veinte libros sobre la historia de Europa y del Mediterráneo, y su trilogía sobre el Imperio bizantino es uno de los textos de referencia de ese período histórico.
Esperamos que esta novedad tan fascinante de nuestra colección Ático Historia sea de vuestro interés.
La historia completa del Imperio romano de Oriente
Durante un milenio, Bizancio fue Roma en Oriente. Desde Constantinopla, la Reina de las Ciudades, urbe de cúpulas inmensas y murallas imponentes, el Imperio bizantino mantuvo viva la idea imperial cuando Occidente se fragmentaba. En Bizancio confluyeron el legado clásico, la cultura cristiana y una sofisticación política que permitieron al imperio resistir invasiones, crisis internas y profundas transformaciones, y convertirse en una de las grandes civilizaciones de la Edad Media. John Julius Norwich, maestro absoluto de la historia narrativa, nos sumerge en la historia de un imperio que supo mantener su influencia durante más de un milenio: Norwich nos muestra el proyecto visionario de Constantino, las conquistas de Justiniano y también las intrigas de palacio y cómo la autoridad imperial fue ejercida no solo por emperadores y generales, sino también por emperatrices, como Irene o Teodora. Frente a Bizancio se alzaron enemigos continuamente —como árabes, normandos, cruzados, almogávares y turcos—, y a menudo Constantinopla fue el gran escenario donde se decidió no solo el destino del imperio, sino de toda Europa. Con una prosa clara y elegante, Norwich nos guía hasta 1453, cuando la trágica caída de Constantinopla puso fin a una brillante civilización y, para muchos, a toda una era. Breve historia de Bizancio es una obra fundamental para descubrir la historia del Imperio bizantino.
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