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Coincidiendo
con el 30 aniversario de la publicación del primer álbum de The Smiths,
presentamos el libro definitivo (bueno,
o casi) sobre The
Smiths: una de las bandas de rock más idolatradas y respetadas de la
historia de la música
Hace treinta años The Smiths publicaron su primer disco,
uno de los mejores álbumes de la década de los ochenta y, por qué no
decirlo, de todos los tiempos. Hace treinta años que pudimos escuchar por
primera vez esas vocales extrañamente moduladas al final de las frases.
Hace treinta años que pudimos entender (o no) esas letras ambiguas,
inquietantes, frenéticas, liberadoras. Hace treinta años, sí. Ya no
hacemos fanzines fotocopiados ni compramos cintas TDK, pero seguimos
escuchando a The Smiths. Porque Morrissey es sin duda uno de los músicos
más originales de todos los tiempos, además de un extraordinario poeta y
escritor. Porque Johnny Marr fue y sigue siendo un guitarrista
legendario, y mucho más. Porque la banda poseía un ingenio enigmático y
un estilo que iba incluso más allá de su música y su puesta en escena.
Porque las letras de The Smiths nos hablaban de aquello que de verdad nos
importaba (y nos importa) y nos proponían nuevos modos de ser. Porque los
temas de The Smiths no nos llevaron finalmente al suicidio y quizás
alguno nos salvó la vida (o al menos eso pensamos por un instante).
Un libro sobre The Smiths, es decir, sobre la música, la
política y el deseo; un libro sobre el rock, el pop y el punk (e incluso
sobre el origen del indie), sobre identidades ganadas y perdidas, sobre
sexo y laberintos, sobre industrialismo y poesía, sobre amores no
correspondidos y acosos amorosos; un libro sobre el nihilismo y otros
vicios, sobre Margaret Thatcher y otras damas infames, sobre disturbios
olvidados y singles turbadores, sobre acordes con mayor contenido
político que muchos mítines, sobre pasiones preinternautas que siguen
regalándonos escalofríos.
Un libro sobre lo que fuimos y lo que somos. Dicen por ahí
que eres lo que escuchas. En ese caso, no nos parece nada mal ser The
Smiths.
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