|
Las sucias calles del cielo
Tad Williams
Nunca nos habíamos encontrado con un ángel como Bobby, ni
él se podía imaginar que el fin del mundo podía llegar a ser semejante
pesadilla.
|
||
|
|
||
|
||
|
|
||
|
Bobby Dollar es un ángel que sabe
más sobre el pecado de lo que debería por su misión como abogado de las almas
atrapadas entre el Cielo y el Infierno. Cuando las almas de los que acaban de
morir empiezan a desaparecer, tomando por sopresa tanto al Cielo como al
Infierno, las cosas empiezan a ir muy mal. Tan mal como para anunciar el fin
del mundo. Atrapado entre las furiosas fuerzas del Infierno, la arriesgada y
peligrosa estrategia de su propio bando, y un alma monstruosa y vengativa que
le persigue para arrancarle la cabeza, Bobby va a necesitar la ayuda de todos
los amigos que pueda conseguir en el Cielo, en la Tierra y en cualquier otro
lugar.
|
||
|
|
||
|
Tad Williams (San
José, California, 1957). Tad Williams confiesa que ha tenido más empleos de
los razonables para cualquier persona en su sano juicio, desde cantar en una
banda, vender zapatos, dirigir una institución financiera, repartir
periódicos y diseñar manuales militares. Además de presentar durante diez
años un programa de radio, trabajar en producciones teatrales y televisivas,
impartir clases de secundaria y en la universidad, y realizar trabajos
multimedia para una multinacional de la informática. También es fundador de
una cadena de televisión interactiva, pero su ocupación principal se centra
en la creación de cómics, la redacción de guiones de cine y televisión, y su
obra literaria. En este aspecto destacan las novelas de fantasía incluidas en
la trilogía de Añoranzas y Pesares y La canción del Cazarrabo,
junto con la saga de Otherland, que se orienta más hacia la ciencia ficción y
que se compone de cuatro novelas.
|
||
|
|
||
|
Si
necesitas más información, contacta con nosotros:
|
||
|
Lieraturas NOTICIAS en tu idioma
viernes, 14 de junio de 2013
277.- Las sucias calles del cielo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario