Con el título Dios
tras Dadá se ofrecen
por primera vez en español el libro de Ball, Las consecuencias de la Reforma, y su reseña sobre la obra del jurista y publicista
alemán Carl Schmitt.
En este volumen se incluye la correspondencia que
mantuvieron Ball y Schmitt, que demuestra la unión de todos los textos que Ball
publicó en 1924 y la extraña relación relación que mantuvieron ambos
personajes.
13 de marzo de 2013.-
Bajo el título editorial de Dios tras Dadá, la editorial Berenice
acaba de publicar, por primera vez en español -con la traducción de
Fernando González Viñas-, dos de los ensayos más significativos
del escritor y fundador del dadaísmo, Hugo Ball : Las
consecuencias de la Reforma y Teología política de Carl Schmitt. Además
de estos dos textos, de 1924, la propuesta de lectura conjunta de ambos
escritos se complementa y justifica con la publicación de la
correspondencia que mantuvo Ball con este pensador alemán,
considerado la mente jurídica del nazismo. La relación epistolar entre
ambos ofrece claves ideológicas de influencia y pone de manifiesto lo
complejo de su relación.
Hugo
Ball fue un personaje, a todas luces, sorprendente por su peregrinaje ideológico
tan bizarro; fue el fundador de un movimiento artístico basado en la
disolución de todos los principios tradicionales del arte, el dadaísmo, y acabó
siendo un obediente y sacrificado asceta del catolicismo más estricto.
Las obras que se reúnen en este libro responden ya a su giro hacia un extraño
anarquismo reaccionario y religioso que ha sido muy valorado por gente tan
dispar como Hermann Hesse o nuestro contemporáneo Paul Auster.
En 1924
publicó dos obras que bien pueden resumir su crítica a la
modernidad. Partiendo de la paradoja que supone ser alemán y ser
católico, tanto en Las
consecuencias de la Reforma como en "Teología política de Carl
Schmitt", el resultado es de una crítica en
profundidad al mundo moderno de entonces, 1924, que tiene mucho jugo en el
escenario actual, pues el capitalismo, el liberalismo parlamentario y el
economicismo a toda costa, que siguen cometiendo los mismos errores de
entonces, llevaron por aquella época a toda una
Primera Guerra Mundial, que puso en serias dudas
los principios básicos de la vieja Europa liberal. Hugo
Ball ve en el protestantismo alemán la clave fundamental de ese desarrollo
destructivo y por eso detecta el comienzo de una dinámica devastadora en la
Reforma impulsada por Lutero.
Dios tras
Dadá tiene una clave muy atractiva, pues también
reúne todos los textos que Ball produjo mientras mantuvo una estrecha relación
de amistad e influencia con el pensador reaccionario y católico Carl Schmitt.
Este es un personaje complejo, que tiene ya una leyenda histórica en torno a su
persona. Como otros pensadores, tipo Marx, e independientemente de
sus propuestas y soluciones, es indudable que
Schmitt realizó algunos de los diagnósticos más críticos
y más certero de su tiempo.
Schmitt
acabó enfangado en su totalitarismo correspondiente, el nazismo, pero fue quién
asentó las más válidas y actuales categorías
críticas sobre mundo liberal y capitalista, llegando a cuestionarlo más
profundamente que el propio marxismo, y es el pensador político que asentó
terminología de la ciencia política hoy ineludible para analizar el mundo
actual: "estado de excepción", "irresolución romántica", "dicotomía
amigo/enemigo", "secularización", "teología política",
"decisionismo"...
La de
Ball y Schmitt es una relación a la que el editor de
Berenice, David González Romero, no duda en calificar como una “auténtica
laguna misteriosa”, ya que se trataba de un intercambio epistolar de una mente
tan “bizantina” como la de Ball, padre del dadaísmo, con el jurista y pensador
Carl Schmitt, “uno de los publicistas reaccionarios más influyentes del pasado
siglo, y creador de conceptos tan trascendentales como el de la recuperación de
la teología política, la secularización, la irresolución romántica, y
especialmente, en torno a la crítica del positivismo y de la cultura política y
económica del liberalismo”. Y a pesar de su incidente personal en torno
al libro Las consecuencias
de la Reforma, deja claro también que la reseña de Ball fue la
primera y la más perspicaz a la hora de sacarle
jugo a la obra de Schmitt, pues fue la primera vez que se estudió y valoró la
obra de Schmitt fuera de los círculos especializados de la ciencia jurídica
alemana.
Hugo
Ball (1886-1927) nació en Pirmasens (Renania) en el seno de una familia católica.
Fue poeta, creador de los poemas fonéticos, dramaturgo, actor y pianista,
ensayista y novelista. Se integró en los cabarets de las vanguardias
expresionista y, más tarde, dadaísta.
Debido
a la Primera Guerra Mundial, se exilia en Zúrich con su esposa, la actriz y
poeta Emmy Hennings, y funda en 1916 el Cabaret Voltaire, donde nacerá el
movimiento dadaísta. Escribió sobre esta etapa en su novela Flametti o el
dandismo de los pobres (1918). Dedicó obras a Nietzsche y a Bakunin, al que
tradujo al alemán.
Dos de
sus libros más conocidos, Para una crítica de la inteligencia alemana
(1919) y su edición definitiva en Las consecuencias de la Reforma
(1924), fueron fruto de su etapa como periodista, activista y exiliado. En 1920
manifiesta su vuelta al catolicismo y se marcha al cantón suizo de Ticino para
llevar una vida pobre y retirada.
En 1923
culminó un ambicioso tomo, Byzantinisches Christentum, sobre la teología
de santos bizantinos. En 1927 escribió la primera biografía de Hermann Hesse y
publicó sus diarios con el título La huida del tiempo. Antes de morir de
cáncer en Sant Abbondio, todavía proyectaba un libro –La terapia de la
Iglesia– la nueva psicología en su relatividad teológica, el exorcismo
paleocristiano y la demonología.
De este
pensador se ha dicho:
«Los
escritos de Ball estarán un día entre los mejores libros alemanes de nuestra
época.» Hermann Hesse
«Hugo
Ball sobresale como uno de los espíritus ejemplares de nuestro tiempo.» Paul
Auster

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