"Los editores son,
somos, como el burro del aguador: cargados de agua y muertos de sed, tenemos los
ojos más grandes que el estómago, y somos la demostración casi perfecta de
aquella advertencia del poeta según la cual el hombre es un príncipe cuando
sueña y un pordiosero cuando realiza. Hombre o mujer de realidades o
realizaciones, el editor es entonces, casi por definición, un pordiosero, un
mendigo de la eternidad, un limosnero de lo perdurable”
(Adolfo
Castañón)
*
* *
Adolfo
Castañón no es tanto un editor como, más justamente, un hombre de letras. Poeta,
ensayista, traductor, profesor y académico de la lengua en México, la tarea
editorial ha sido para él parte de la polimorfa estrategia orientada a poner la
palabra escrita en el centro de una escena pública de la que parece estar
fugándose con una velocidad cada vez mayor. Sus reflexiones sobre el mundo de la
edición no son, por ello, uno más de los discursos para los cuales la edición es
una de esas prácticas vintage, algo
anticuado y de calidad, pero sobre cuyo futuro hay bastante menos para decir que
sobre su pasado.
Sin proponérselo ─o, más
justamente, sin imponérnoslo─, los ensayos
recogidos en TRÓPICOS
DE
GUTENBERG.
Escenas y mitos del editor
van
dibujando, con la sutil mano del editor que los conoce a todos, los rostros de
quienes están implicados en el funcionamiento del “ecosistema del libro”. Como
si fuera el director de un casting, Adolfo
Castañón hace subir a escena a autores, traductores, lectores y diversos
artesanos a los que aquellos confiarán la confección del libro, y como buen
director de escena pone bajo los reflectores sus atributos.
(Del
prólogo de Alejandro Katz)
Desde 1975,
Adolfo Castañón (México, 1952) trabajó como editor para el Fondo de Cultura
Económica (FCE). Ha publicado su poesía reunida bajo el título
La
campana y el tiempo, y sus
ensayos en una serie titulada Paseos. Es su obra
ensayística una de las más influyentes en el ámbito plural de la crítica
hispanoamericana, y son sus más recientes títulos El
alfabeto de las esfinges,
Viaje
a México y
Grano
de sal y otros cristales.

No hay comentarios:
Publicar un comentario