En la hora del adiós
La Librería Cervantes quiere hacer llegar a la sociedad asturiana su pesar por la muerte de dos grandes escritoras asturianas, Corín Tellado y Nené Losada, referentes ambas de la literatura en español por razones distintas. Tanto una como otra rompieron moldes y llevaron el nombre de esta tierra más allá de sus fronteras gracias a la fortaleza de esa creación universal que es el libro. Ambas coincidieron también en mantenerse en activo hasta el último minuto de sus longevas vidas y se convirtieron en un ejemplo de que la edad es una dificultad superable cuando el impulso humano es suficientemente fuerte.
Al mismo tiempo, la Cervantes quiere felicitarse por el hecho de que, a diferencia de lo que ocurre en otros casos, Corín y Nené disfrutaran en vida del reconocimiento de sus paisanos, ya que las dos fueron distinguidas con medallas del Principado, el máximo honor que la sociedad asturiana tributa a sus gentes. La librería sabe muy bien lo emocionante que resulta el reconocimiento del entorno más cercano, ya que vivió esa misma situación, cuando, hace un par de años, su propietaria, Concha Quirós, recibió la medalla de plata que distinguía la labor de toda su vida.
Algo parecido le sucedió a la poetisa María del Carmen Losada Rico, Nené Losada, distinguida con la Medalla de Plata de Asturias en 2005. A pocas horas de su adiós definitivo, Cervantes tiene muy presente los familiares momentos que la autora compartió con su personal y sus clientes en el Foro Abierto que la librería organiza con la ayuda de Caja Rural de Asturias. De hoy en adelante, más que nunca, la figura de esa escritora autodidacta y amante de la poesía que fue Nené Losada será recordada cada vez que se conceda el premio que lleva su nombre.
Por su parte, la figura de Corín Tellado, la escritora más leída en castellano después de Miguel de Cervantes, es tan grande que su pérdida dejará un hueco que sólo podrá llenar la pervivencia de su prolífica producción literaria.
Este objetivo inspira ya el trabajo de la librería con la vista puesta en el cercano horizonte del Día de Libro, de cuya proximidad a la muerte de dos grandes literatas sería un gran balance conseguir que la sociedad asturiana convirtiera en simple ‘hasta luego’ lo que, en caso contrario, sería un triste adiós.