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248 páginas • 15 x 23 cm.
ISBN: 978-84-15601-71-5
PVP: 19.00 €
«Con el tiempo, la
escritura de Gray se vuelve más fragmentaria, cercana por una parte al
epigrama y por otra al collage, y más apegada a la literatura».
Antonio Muñoz Molina, El País
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John Gray
La comisión para
la inmortalización.
La ciencia y la
extraña cruzada para burlar a la muerte.
Traducción de Carme Camps Monfà
Leonid Krasin fue un
ingeniero de la antigua Unión Soviética que propuso congelar el cadáver de
Lenin para devolverlo a la vida cuando fuera científica y tecnológicamente
posible. Formaba parte de la conocida como «Comisión para la
Inmortalización». Y de ello trata precisamente el nuevo y fascinante ensayo
de John Gray: de la obsesión humana por trascender la mortalidad.
Si por un lado los investigadores psíquicos victorianos pretendían
demostrar de una manera científica la existencia del alma y para ello se
servían de extrañas sesiones de espiritismo en las que escribían textos
automáticos interconectados para entrar en contacto no con el magma del
inconsciente –como harían más tarde los surrealistas–, sino con el más
allá, los «constructores de Dios» de la Unión Soviética, por su parte, no
buscaban pruebas de vida después de la muerte, sino divinizar a la
humanidad a través de la técnica y la razón, creando a un nuevo hombre
libre de toda imperfección. Pero para matar a la muerte habría que matar
primero al hombre. Y eso hizo, de manera implacable, la eficiente máquina
de muerte soviética.
Espiritismo, bolcheviques, Darwin, dobles agentes, extravagantes profesores
ingleses, presencias ultramundanas, sociedades secretas, Stalin,
extraterrestres, mesías póstumos y la momia de Lenin… Una galería de
personajes y de situaciones digna de una novela –si no perteneciera ya a
esa novela insuperable que es la historia– y que en manos de John Gray da
lugar a un ensayo lúcido y apasionante sobre la necesidad que siempre ha
tenido el hombre –ya sea a través de la religión o de la ciencia– de creer
en la inmortalidad. En realidad, nos dice Gray, se trata de un profundo
miedo a lo ingobernable, a esa contingencia que rige el destino de todos
los seres humanos y que habría que aceptar con humildad: «El más allá es
como la utopía, un lugar donde nadie quiere vivir».
En 2013 Sexto Piso
publicó El
silencio de los animales. Sobre el progreso y otros mitos modernos.
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