Los alumnos elegidos son aislados en una isla. Las normas del juego son estrictas: no pueden escapar, no pueden contactar con el exterior, y solo puede quedar uno.
Rigg, Umbo y Param han cruzado el Muro que separa el mundo que conocen de un mundo que ni siquiera pueden imaginar. Los tres chicos esperan haber llegado a un lugar seguro, pero los peligros en este nuevo cercado son más difíciles de ver. Saben que no pueden fiarse del prescindible Vadesh (una máquina con forma humana, creada para el engaño), pero tampoco pueden confiar ya los unos en los otros. Sin embargo, ésa será su única opción, ya que, aunque Rigg puede ver los rastros del pasado, no puede vislumbrar el horror que les aguarda: una fuerza destructiva con un terrible objetivo está a punto de precipitarse sobre Jardín. Si Rigg, Umbo y Param no consiguen unir sus fuerzas para alterar el pasado no habrá futuro posible.
A Rigg le han enseñado a guardar secretos. Sólo su padre conoce el extraño don que le permite ver los rastros del pasado de las personas. Pero cuando éste muere, Rigg descubre que su propio padre le había ocultado secretos mucho más importantes, secretos acerca del pasado de Rigg, su identidad y su destino. Y cuando Rigg descubre que no sólo tiene el poder para ver el pasado, sino también para cambiarlo, de repente su futuro se vuelve incierto. El último deseo de su padre llevará a Rigg a la antigua capital imperial. Allí se verá envuelto en el enfrentamiento entre dos facciones: una que quiere coronarlo y otra que sólo desea matarlo. Rigg tendrá que cuestionarse todo aquello en lo que creía, elegir con cuidado en quién confiar, y poner a prueba su don... o perder el control de su destino.
Cuando el principal sospechoso de la muerte de su padre es puesto en
libertad, Richard Pearson decide averiguar por su cuenta y riesgo qué se
esconde tras el tiroteo que mató a tres personas en el Metro-Centre. Siguiendo
el hilo de las pocas pistas que encuentra, irá introduciéndose en una
aparentemente amodorrada comunidad que sacia su aburrimiento a través de bandas
callejeras de hooligans y eventos deportivos que acaban en mítines patrióticos
y cuya base de operaciones es el mismo centro comercial. En este apasionante y
distópico tour de force Ballard pone a Inglaterra frente al espejo, reflejando
una inquietante imagen de las zonas residenciales y sacando a la luz las
fuerzas oscuras que operan bajo el brillo del consumismo y el patriotismo
exacerbado
Cuando el principal sospechoso de la muerte de su padre es puesto en
libertad, Richard Pearson decide averiguar por su cuenta y riesgo qué se
esconde tras el tiroteo que mató a tres personas en el Metro-Centre. Siguiendo
el hilo de las pocas pistas que encuentra, irá introduciéndose en una
aparentemente amodorrada comunidad que sacia su aburrimiento a través de bandas
callejeras de hooligans y eventos deportivos que acaban en mítines patrióticos
y cuya base de operaciones es el mismo centro comercial. En este apasionante y
distópico tour de force Ballard pone a Inglaterra frente al espejo, reflejando
una inquietante imagen de las zonas residenciales y sacando a la luz las
fuerzas oscuras que operan bajo el brillo del consumismo y el patriotismo
exacerbado.










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