Páginas

jueves, 8 de octubre de 2009

108.- Esta carta va dirigida a mí, desde luego.




Nathalie hizo un gesto que significaba a la vez «tienes razón», «qué importa Rasputín» y «hablemos de otra cosa».

Empezó a tararear un vals y como la niña de las largas trenzas se puso a bailar entre los muebles del salón frambuesa.

http://www.youtube.com/watch?v=cZmT2cfZbIc