La Editorial Algaida presentó el pasado 11 de noviembre en el Hotel Kafka, de Madrid, las novelas ganadoras de los premios de novela Ateneo de Sevilla. Félix J. Palma, con El mapa del tiempo, fue el ganador de este prestigioso galardón en su XL edición, mientras que Rebeca Tabales, con Eres bella y brutal, consiguió alzarse con el Premio de Novela Ateneo Joven en su treceava edición.
El conocido novelista y columnista de El Mundo, David Torres, fue el encargado de presentar Eres bella y brutal, una obra que, a su juicio, "es la novela más impolíticamente correcta del año", precisamente porque disecciona el tortuoso y oscuro mundo de dos hermanos, una monja y un fraile, que a su manera se creen capaces de cambiar el mundo, una desde el interior de la Iglesia, y el otro en medio de la guerra de Ruanda. David Torres emparenta esta primera novela de Rebeca Tabales, una psicológa especializada en neurolingüística nacida en Madrid en 1981, con El Corazón de las Tinieblas, de Conrad, no ya sólo por los escenarios africanos, sino porque se trata de una incursión en el horror del alma humana. "Cien años después de la publicación de aquella novela, no hemos avanzado nada", setenció David.
No obstante, la verdadera protagonista de Eres bella y brutal es una niña que asiste a un colegio de monjas y que sufre la violencia de las compañaeras simplemente por no ser agraciada físicamente. Para David Torres, "esa niña fea ve al mundo como el enemigo a batir y, a pesar de su enorme inteligencia, eso no le basta para alcanzar la felicidad". Según la autora, "en la belleza que busca la protagonista, se encuentra con la misma brutalidad de la que huye".
El escritor Ignacio del Valle presentó después El mapa del tiempo, del narrador nacido en Sanlúcar de Barrameda en 1968, Félix J. Palma.
En esta novela de más de 600 páginas el lector encontrará, según el propio autor, "una trama vertiginosa, pero que se apoya en una escritura muy elaborada". Le génesis de esta novela que usa la ciencia ficción como tema, pero que traspasa el género hasta convertirse en una obra de literatura inclasificable, surgió hace dos años, cuando, tras releer La máquina del tiempo, de H.G. Wells, el autor topó con un Londres victoriano, de inventos y cachivaches, un Londres fascinante por cuyas calles se paseaban el hombre elefante o Jack El Destripador, donde había sociedades secretas y se practicaba el espiritismo, y fue exactamente la imagen de la novela de Wells donde esos londinenses victorianos se disponen a hacer un viaje en la máquina del tiempo, la que impulsó a Félix J. Palma a investigar en profundidad aquella época y, sobre todo, la vida de H.G. Wells durante los dos años que tardó en escribir La máquina del tiempo. El resultado es una "reflexión poética sobre la naturaleza del tiempo", según el autor, pero, sobre todo, "una novela que habla del amor y de los temas que más importan a los seres humanos", en palabras de Ignacio del Valle.
"Cualquier página por la que se abra El Mapa del Tiempo -dijo Del Valle- va a enriquecer al lector, por sus diferentes niveles de lectura".
ENRIQUE MERCADO